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Evoluciona Groove

Segunda generación de subcompacto utilitario Chevrolet busca alejarse de la generalidad

Un lenguaje de diseño actualizado, evitando caer en lo generalista, más un abanico de equipamiento alejado de lo austero es la propuesta de Chevrolet Groove en esta segunda instancia para el mercado mexicano. Los cortes angulosos y colores vivos se complementan con zonas en acabado negro piano y acentos con aspecto de fibra de carbono. Calza rines de 17 pulgadas con acabados en pintura brillante.

La motorización incrementa en 52% su potencia contra la generación previa, para ofrecer 149 caballos a partir de un cuatro cilindros 1.5 litros turbo, que produce 188 libras pie de torque. Chevrolet ofrece las opciones de transmisión manual de seis cambios, o bien la alternativa de CVT. A pesar de la mala fama que algunas transmisiones constantemente variables tienen, Groove se comporta ágil en el tráfico urbano.

Sus dimensiones crecen contra la generación antecedente, siendo 14.5 centímetros más larga, y su volumen interior alcanza 1,290 litros con los asientos posteriores abatidos.

Al interior, la cabina se percibe espaciosa a pesar de lo compacto de sus dimensiones exteriores, a lo cual ayuda el techo panorámico y el área acristalada. El encendido es con botón, en contraste con su compañera de gama Captiva la cual prescinde de este componente. En ciudad se comporta ágilmente, si bien al alcanzar velocidades de eje vial o autopista no destaca por su aplomo al piso. A pesar de los rines de 17 pulgadas la calidad de marcha no es rígida, absorbiendo efectivamente las irregularidades del pavimento. Su altura al piso la hacen conveniente para recorridos en terracería ligera.

La dirección electroasistida tiene un tono que excede la suavidad, y al estar complementada por sistema activo de conservación de carril encontraremos su intervención cada vez que estemos conduciendo al borde de la delimitación de carril para evadir algún bache.

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El tablero de instrumentos está concentrado en una pantalla de 7 pulgadas configurable, mientras que el infoentretenimiento está asignado a la correspondiente de 10.25″. La conexión por CarPlay es inalámbrica, y convenientemente liga los mapas de navegación del teléfono inteligente. El sistema de audio a 6 bocinas tiene agradable resultado, y el sistema conserva la preferencia de la vía elegida por el usuario. Groove cuenta con los beneficios de OnStar, los cuales se brindan de cortesía por los primeros seis meses, y entre los que se cuentan asistencia en caso de accidente, monitoreo de posición del vehículo, conectividad WiFi para hasta siete dispositivos, entre otras conveniencias.

La marca ofrece además equipamiento original para personalizar esta generación de Groove, como son cubierta de espejos, rieles para carga en el techo, estribos laterales y kit deportivo. El precio de lista para la versión manual LT es desde 398 mil 900, y para la alternativa con transmisión CVT es de 444 mil 900. La versión que probamos es la RS, con precio de 475 mil 900. Groove integra una opción económica pero no austera, con equipamiento de confort y seguridad, y un manejo agradable para ciudad, adicionado con flexibilidad y volumen interior.

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