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Ram 1500 Rumble Bee

La nueva Ram 1500 Rumble Bee recupera uno de los conceptos más emocionales dentro del mundo de las pickups: las muscle trucks, con motores HEMI, versiones Apache y Hellcat, y el regreso del emblema SRT a una Ram.

Ram 1500 Rumble Bee: el regreso de las muscle trucks

Luego de que las desiciones de un tal Carlos Tavares, ex CEO de Stellantis (un tipo afortunadamente ya desaparecido), debilitaran a las marcas más legendarias de Estados Unidos, hoy, la compañía bajo una nueva administración y enfoque, está retomando todos y cada uno de los valores que hacían a sus coches, icónicos.

Por ejemplo: imagina tomar una pickup enfocada, no para el offroad como la TRX, sino exclusivamente para el asfalto y darle un motor V8 atmosférico de 6.4 litros o un V8 supercargado de 6.2 ¿qué te parece?

Ram Rumble Bee: no muscle cars, sino muscle trucks

Sí, hoy toca hablar de Ram, particularmente de la nueva familia Rumble Bee, que traen consigo un concepto que me encanta: muscle trucks. Sí, no muscle cars, sino muscle trucks.

Motores HEMI, Apache y Hellcat

Toda esta familia cuenta exclusivamente con motores HEMI: el 5.7 litros y 395 caballos de fuerza que es el digamos “básico” y no una, sino dos cerezas al pastel: el Apache y el Hellcat. Por si fuera poco, gracias este último las siglas SRT finalmente regresan a una Ram, 20 años después.

Ram 1500 Rumble Bee SRT: hasta 777 caballos

La Rumble Bee con el motor Apache, nombre que los ingenieros tomaron del helicóptero militar, tiene un V8 atmosférico que puede entregar hasta 470 caballos de fuerza y 455 libras-pie de par motor, mientras que el Rumble Bee SRT con el motor Hellcat, un V8 supercargado de 6.2 litros que llega hasta los 777 caballos de fuerza y un torque de 680 libras-pie, fuerza suficiente para acelerar de cero a 100 km/h en torno a los 3.5 segundos y una velocidad máxima de poco más de 270 km/h, ¡en una pickup! A esto se referían con muscle trucks.

Rumble Bee con el motor Apache

El regreso de SRT a Ram

Al final del día, este regreso a lo básico, demuestra que la identidad de una marca no se puede borrar con decisiones de escritorio.

El rey de ha vuelto y lleva de nuevo el emblema SRT en la parrilla.

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