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BYD Yuan Pro DM-i a prueba: el PHEV de $500,000 que puede cambiar las reglas del juego

Manejamos el nuevo BYD Yuan Pro DM-i de Ciudad de México a Avándaro. Su precio llama la atención, pero después de conducirlo queda claro que eficiencia, puesta a punto y equipamiento son argumentos todavía más importantes.

Hay automóviles cuyo principal argumento aparece en la ficha técnica. En el caso del nuevo BYD Yuan Pro DM-i, basta comenzar por el precio: $499,999 pesos como precio de lanzamiento.

Por prácticamente medio millón de pesos, BYD pone sobre la mesa un crossover híbrido conectable con 1,045 km de autonomía combinada, 45 km de funcionamiento eléctrico, consumo oficial de 24 km/l y un amplio paquete de asistencias avanzadas a la conducción. 

Sin embargo, después de manejarlo desde Ciudad de México hasta Avándaro, lo más interesante no es cuánto equipamiento logró colocar BYD por ese dinero. Es dónde decidió invertirlo y dónde aceptó hacer concesiones.

Una fórmula enfocada en la eficiencia

El sistema DM-i combina un motor atmosférico de 1.5 litros con un motor eléctrico de 145 kW y 300 Nm —221 lb-pie—, alimentado por una batería Blade de 7.85 kWh. La tracción es delantera y BYD declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.1 segundos. 

No es una configuración pensada alrededor de las prestaciones. Su prioridad es aprovechar la electrificación para reducir el consumo sin imponer las limitaciones de autonomía de un eléctrico.

La marca declara 45 km de autonomía EV y 1,045 km combinados, además de un consumo de 24 km/l con batería baja, cifras obtenidas bajo ciclo NEDC. 

Nuestra experiencia fue particularmente interesante. Durante la ruta hacia Avándaro obtuvimos cifras cercanas a los 24 km/l, prácticamente igualando el dato oficial aun en un recorrido carretero y con desniveles importantes. Otros vehículos de la misma prueba llegaron a registrar alrededor de 26 km/l y aproximadamente 60 km de recorrido eléctrico, por encima de los 45 km homologados por BYD.

Estas últimas cifras, desde luego, corresponden a las condiciones particulares de esta prueba y no sustituyen los datos homologados.

Lo mejor aparece cuando llegan las curvas

Aquí estuvo una de las mayores sorpresas.

El Yuan Pro DM-i no pretende tener carácter deportivo. Su suspensión está claramente orientada al confort y sus 165 mm —160 mm según la ficha oficial— de despeje, junto con neumáticos Giti Comfort F50 215/60 R17, dejan claro que la prioridad es convivir con calles deterioradas, topes y viajes cotidianos. La ficha confirma la medida 215/60 R17 y un esquema MacPherson adelante con viga de torsión atrás.  

Lo sorprendente es que esa orientación al confort no deriva en un auto torpe.

La calibración de amortiguadores está bien resuelta y el peso de la batería colocado en la parte baja ayuda a mantener un centro de gravedad favorable. Al incrementar el ritmo en las carreteras que rodean Valle de Bravo, el Yuan Pro DM-i mantiene movimientos de carrocería progresivos y predecibles.

No es un crossover que invite a buscar sus límites, pero sí uno que transmite suficiente confianza para mantener un buen ritmo en carretera.

Los neumáticos también forman parte importante de esa sensación. Su perfil 60 aporta absorción sobre superficies irregulares sin generar una sensación excesivamente imprecisa, mientras que el nivel de adherencia resulta adecuado para las prestaciones del conjunto.

Quizá eso resume mejor su puesta a punto: no intenta parecer algo que no es.

También frena mejor de lo que esperábamos

La sensación del pedal fue otro punto positivo durante la ruta.

En un híbrido enchufable, conseguir una transición natural entre la regeneración eléctrica y el sistema hidráulico no siempre es sencillo. Aquí la respuesta resulta progresiva y fácil de modular, incluso al aumentar el ritmo.

La ficha técnica contempla discos, ABS, distribución electrónica de frenado, sistema inteligente de potencia de frenado IPBS y otras funciones de gestión electrónica. 

En carretera, el resultado es un pedal que permite dosificar con confianza la frenada y que no obliga al conductor a acostumbrarse constantemente a cambios abruptos de respuesta.

Los sacrificios están donde esperábamos encontrarlos

Llegar a este precio inevitablemente implica tomar decisiones.

El habitáculo no ofrece la misma sensación de sofisticación que encontramos en productos más costosos de BYD. Los asientos son de tela, sus ajustes son manuales y el volante utiliza un polímero de tacto suave en lugar de un recubrimiento de piel sintética.  

Sin embargo, cuesta señalar alguno de estos elementos como una deficiencia importante cuando se observa el producto completo.

La posición de manejo está particularmente bien conseguida. Los asientos delanteros ofrecen buen soporte tanto en banca como en respaldo y permiten encontrar una postura neutral y cómoda para pasar varias horas al volante.

También hay un buen aprovechamiento del espacio. Con 4.33 metros de longitud y 2.62 metros entre ejes, el Yuan Pro DM-i mantiene dimensiones razonables para ciudad, pero ofrece suficiente espacio para que dos adultos viajen cómodamente en la segunda fila. 

El compromiso aparece al intentar utilizar las tres plazas posteriores. El asiento central es considerablemente más estrecho, por lo que tres adultos viajarán con menos comodidad en trayectos largos.

La cajuela, por su parte, ofrece 425 litros, ampliables hasta 1,335 litros con los respaldos abatidos. No hay rueda de refacción; BYD incluye un kit para reparación de ponchaduras.  

Recortaron lujo, no tecnología

Esta quizá sea la decisión más importante detrás del Yuan Pro DM-i.

BYD pudo haber destinado más presupuesto a recubrimientos, piel sintética o elementos visuales para aumentar la percepción de lujo. En cambio, buena parte del valor está concentrado en tecnología que sí tiene repercusiones prácticas.

Tenemos una pantalla central de 12.8 pulgadas, Apple CarPlay y Android Auto, conectividad 4G, actualizaciones OTA, cámara panorámica de 540 grados y seis bocinas. 

Más importante aún es el apartado de seguridad y asistencias.

El Yuan Pro DM-i incorpora seis bolsas de aire y una suite ADAS que incluye control crucero adaptativo con función Start-Stop, sistema de navegación inteligente ICC, reconocimiento de señales, advertencia de colisión frontal, frenado autónomo de emergencia y asistente de luces altas, entre otras funciones. BYD lo anuncia como un sistema de conducción autónoma nivel 2.  

Encontrar esta combinación de electrificación, asistencias y equipamiento alrededor de los $500,000 pesos ayuda a entender por qué este modelo puede convertirse en un producto particularmente relevante para el mercado mexicano.

Un balance difícil de ignorar

Después de la ruta entre Ciudad de México y Avándaro, el Yuan Pro DM-i deja una impresión poco habitual para un automóvil cuyo principal titular podría haber sido simplemente su precio.

Sí, hay concesiones evidentes. La cabina es sencilla, los asientos tienen ajustes manuales y algunos materiales recuerdan constantemente que estamos ante un producto desarrollado con un objetivo de costo muy específico.

Pero esas decisiones parecen haber permitido preservar elementos mucho más difíciles de añadir posteriormente: un tren motriz extremadamente eficiente, una puesta a punto competente, buen espacio interior y un paquete de seguridad y asistencias poco habitual por el precio.

Más que intentar construir el PHEV más lujoso posible por medio millón de pesos, BYD parece haber priorizado hacer uno que funcione bien.

Ese balance es precisamente lo que convierte al Yuan Pro DM-i en una propuesta importante. No porque sea perfecto ni porque sustituya automáticamente a cualquier SUV de gasolina de precio similar, sino porque obliga a replantear qué puede esperar un comprador por aproximadamente $500,000 pesos.

Cuando un híbrido conectable puede ofrecer más de 1,000 km de autonomía combinada, consumos que en nuestra prueba rondaron los 24 km/l, ADAS nivel 2 y una experiencia de manejo bien resuelta por ese dinero, la electrificación deja de ser únicamente un argumento para productos más costosos.

Y quizá esa sea la verdadera relevancia del Yuan Pro DM-i.

Datos clave — BYD Yuan Pro DM-i

EspecificaciónDato
MotorizaciónPHEV DM-i
Motor a gasolina1.5 L atmosférico
Motor eléctrico145 kW
Torque motor eléctrico300 Nm / 221 lb-pie
BateríaBlade LFP, 7.85 kWh
Autonomía eléctrica45 km NEDC
Autonomía combinada1,045 km NEDC
Consumo oficial24 km/l NEDC
0–100 km/h9.1 s
TracciónDelantera
Suspensión delanteraMacPherson
Suspensión traseraViga de torsión
Neumáticos215/60 R17
Cajuela425 / 1,335 litros
Pantalla central12.8 pulgadas
Seguridad6 bolsas de aire + ADAS nivel 2
Precio de lanzamiento$499,999 MXN

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