BMW ALPINA entra en una nueva fase dentro de BMW Group con una identidad de marca renovada que busca proyectar su futuro sin perder el vínculo con su historia. Más que una reinvención, se trata de una evolución que formaliza su posición como marca exclusiva dentro del grupo, manteniendo intacto el enfoque técnico y filosófico que siempre la ha distinguido.


El cambio más visible es su nuevo emblema, que conserva los símbolos históricos de la marca —el sistema de aceleración individual y el cigüeñal— ahora reinterpretados con líneas más limpias y una ejecución visual más precisa. La nueva estética, más minimalista y contemporánea, pretende reflejar la misma sofisticación que define a sus automóviles.
Automóviles independientes, con carácter propio
BMW ALPINA seguirá desarrollando vehículos independientes, producidos en plantas seleccionadas de BMW Group adaptadas específicamente para cumplir sus estándares. La idea no es fabricar versiones deportivas convencionales, sino automóviles con una identidad propia, marcada por el refinamiento técnico y la atención al detalle.

La personalización continúa siendo uno de los pilares de la marca. Materiales de alta calidad, amplias configuraciones interiores y elementos tradicionales —como las emblemáticas llantas multirradio o la paleta de colores distintiva— forman parte de una propuesta que busca que cada unidad tenga un carácter único.
El equilibrio como esencia –BMW ALPINA–
Si algo define a ALPINA, es su interpretación particular del desempeño. No se trata únicamente de velocidad, sino de cómo se entrega. Sus automóviles combinan potencia elevada con una conducción refinada, pensada especialmente para viajar rápido con estabilidad, suavidad y confort.
Ese equilibrio entre rendimiento y comodidad —especialmente en trayectos largos— sigue siendo el núcleo de la marca, ahora reforzado por una identidad visual que busca comunicar con mayor claridad su posicionamiento exclusivo dentro del universo BMW.
BMW ALPINA entra así en una etapa más definida, más integrada y visualmente más moderna, pero fiel a su esencia: ingeniería de alto nivel, elegancia discreta y una interpretación del rendimiento que privilegia la precisión antes que la exhibición.




