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Bridgestone en México: mucho más que solo neumáticos

¿Alguna vez te has preguntado cómo se fabrica el neumático que equipa tu automóvil? Detrás de un componente que solemos dar por sentado existe un proceso de ingeniería de alta precisión, donde convergen química de polímeros, física estructural y manufactura automatizada. En México, uno de los ejemplos más representativos de esta industria es la planta de Bridgestone ubicada en Cuernavaca, Morelos.

Bridgestone México

Lejos de limitarse a la producción de neumáticos, esta instalación se ha consolidado como un nodo estratégico dentro de la red industrial de la marca, abasteciendo tanto al mercado nacional como a diversos destinos de exportación en Norteamérica.

Infraestructura industrial y capacidad productiva

Inaugurada en 1980, la planta de Bridgestone en Cuernavaca ha evolucionado de forma constante hasta convertirse en un pilar económico para la región, con más de 1,300 empleos directos. Actualmente, la operación registra una capacidad aproximada de 19,000 neumáticos diarios, destinados tanto al mercado de reemplazo como al de equipo original (OEM) para distintos fabricantes automotrices.

Desde esta instalación se producen más de 33 modelos en alrededor de 180 medidas, lo que da una idea del nivel de flexibilidad y complejidad que exige la manufactura moderna de neumáticos.

Bridgestone: Tecnologías de neumáticos desarrolladas en México

La planta de Morelos no solo destaca por volumen, sino por la integración de tecnologías especializadas que responden a distintas necesidades de movilidad y desempeño:

  • Enliten: tecnología enfocada en reducir el peso del neumático y la resistencia al rodamiento, contribuyendo a una mayor eficiencia energética.
  • Run-Flat Technology (RFT): refuerzos estructurales en los costados que permiten circular sin presión de aire durante una distancia limitada.
  • B-Silent: incorporación de espumas internas diseñadas para absorber vibraciones y reducir el ruido de rodadura.
  • UHP (Ultra High Performance): neumáticos desarrollados para operar a altas velocidades, con estabilidad térmica y estructural superior.

Estas soluciones reflejan un enfoque integral que va más allá del desempeño puro, considerando también confort, eficiencia y seguridad.

Gestión ambiental y economía circular

La manufactura contemporánea de neumáticos exige una administración estricta de recursos y residuos. En este sentido, la planta de Bridgestone en Cuernavaca reporta una tasa de valorización de residuos del 96 %, lo que significa que la gran mayoría de sus desechos industriales se reutilizan o reciclan, evitando su disposición en rellenos sanitarios.

Además, la instalación cuenta con sistemas propios de tratamiento de agua y participa activamente en programas de economía circular como el Llantatón, enfocado en la correcta gestión de neumáticos fuera de uso (NFU). Este tipo de iniciativas busca reducir impactos ambientales y mitigar riesgos para la salud pública.

Más que una planta, un centro de innovación

La operación de Bridgestone en Morelos no solo representa un centro de manufactura de clase mundial, sino también un espacio de innovación tecnológica. La combinación de procesos automatizados, controles de calidad rigurosos y desarrollo continuo permite que la producción mexicana cumpla con los estándares de seguridad y desempeño exigidos por los mercados más competitivos.

En un contexto donde la movilidad evoluciona constantemente, este tipo de instalaciones confirman que el neumático sigue siendo un componente clave para mejorar la forma en que las personas se mueven todos los días.

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