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Bugatti F.K.P. Hommage: Molsheim crea un superauto único en honor a Ferdinand Karl Piëch

Bugatti presentó el F.K.P. Hommage, que sirve para honrar tanto a Ferdinand Piëch como al Veyron 16.4 original, del que se construyeron tan solo 450 unidades entre 2005 y 2015.

En 2025 Bugatti creó el F.K.P. Hommage, del que nada más fue construida una sola unidad –la que se ve en las fotos–. Este fue solicitado al Programme Solitaire de la marca de Alsacia por un cliente que prefiere permanecer anónimo, según declaró Bugatti.

El F.K.P. Hommage es un auto extremadamente especial que parece un Veyron a simple vista, debido a que los diseñadores rescataron características de diseño de la carrocería que serían parte de una actualización del Veyron que planeaba Bugatti a principios de la década de 2010. Al final, este rediseño parcial ya no se llevó a cabo porque fue cancelado por la marca de Molsheim.

Hace dos décadas, el Veyron se colocó en la cima de los superautos con sus 1,001 PS (caballos de norma alemana, equivalentes a 987 HP de la norma estadounidense) y 1,250 Nm (922 libras-pie), que le permitían alcanzar una velocidad un poco por arriba de 400 km/h.

Una pieza con un carácter muy especial

El F.K.P. Hommage cuenta con el motor W16 que fue presentado en el Bugatti Chiron Super Sport, y que mediante cuatro turbocargadores de mayores dimensiones y unos interenfriadores mejorados producía 1,600 PS. La potencia neta homologada de este motor de 16 cilindros y 8.0 litros según SAE es de 1,578 HP.

Los rines y neumáticos son de 20 pulgadas adelante y 21 pulgadas atrás, en comparación con las medidas métricas de los neumáticos Michelin PAX del Veyron: 500 mm en el eje anterior y 540 mm en el posterior, esto es, 19.7 y 21.3 pulgadas, respectivamente.

Cada pieza de la carrocería fue refinada. La parrilla con silueta de una herradura de caballo –que fue maquinada a partir de una pieza sólida de aluminio–, está más integrada al extremo frontal, en contraste con la forma “bidimensional” del Veyron.

La mayor demanda de aire de refrigeración para el motor exigió que las tomas de aire frontales aumentaran de tamaño. Otro distintivo del F.K.P. Hommage son los faros frontales más angostos.

Las luces circulares traseras también son más tridimensionales, y a esto contribuye el hecho de que estas tienen unos huecos enmedio. Visto desde atrás el F.K.P. Hommage (en la foto a la derecha) se distingue además por las salidas del escape dobles, con una forma de trapecio invertido. El escape de su antecesor de hace dos décadas (a la izquierda) es más angosto.

La pintura es igualmente especial. Bugatti asegura en su boletín de prensa que la tecnología en recubrimientos ha logrado “avances increíbles” en las últimas dos décadas, y que el F.K.P. Hommage se vale de estas. Sobre una capa aluminizada de base hay otra con tinte rojo, que según la marca alsaciana “crea una extraordinaria profundidad y una sensación tridimensional”. Las piezas de fibra de carbono están recubiertas de una laca transparente con un tinte negro, con lo que se logra “una riqueza visual y táctil” cuando se observa a corta distancia.

Una placa metálica (ignoramos de qué material sea) en la salpicadera delantera muestra “20 ans”, que se refiere a las dos décadas transcurridas desde el lanzamiento del Veyron hasta la construcción del F.K.P. Hommage, en 2025 (ver la galería de fotos).

El habitáculo: simplemente espectacular

El habitáculo recibió tanta atención como la carrocería. El volante es una pieza única, redonda y con la influencia de la famosa escuela de diseño alemana Bauhaus, en palabras de Bugatti. La forma y disposición de la consola central fueron hechas al gusto del cliente, y la cubierta del túnel central es otra pieza maquinada a partir de un bloque de aluminio.

En la cubierta del túnel central está en alto relieve la firma del piloto francés Pierre Veyron. Un poco atrás, en la pieza de cuero, se lee la inscripción “F.K.P. 170437”, que no es otra cosa que las iniciales y fecha de nacimiento de Piëch, de quien, por cierto, su firma está bordada en las cabeceras de los asientos (ver la galería de fotos).

Los textiles para recubrir diversas piezas del habitáculo fueron tejidos especialmente en París, a lo que Bugatti se refiere como “alta costura automotriz”.

Otro punto a destacar es un reloj que está ubicado en una posición predominante en el panel de instrumentos. Este se instaló de manera armónica en el tablero a petición del cliente, quien entregó el reloj a Bugatti. El exclusivo guardatiempo es un Audemars Piguet Royal Oak Tourbillon de 41 mm.

Fábrica de autos superespeciales

Bugatti anunció en agosto de 2025 el inicio del Programme Solitaire, que se especializa en crear autos según los caprichos de los clientes que puedan pagar por ello, es decir, hablamos de personas que pertenecen al uno por ciento.

El primer auto único de esta división de Bugatti fue el Brouillard, basado en el Mistral. Frank Heyl, el director de diseño de la marca de Molsheim declaró que el nombre “Brouillard” era el mismo de un caballo que le perteneció al fundador, Ettore Bugatti.

Esta no es la primera vez que un hiperauto es nombrado con las iniciales de Piëch. Ahí está el Lamborghini Sián FKP 37 de 2020 para demostrarlo. El número 37 del Lambo es otra referencia al ingeniero, quien nació en 1937, en Austria.

El que alguna vez fue un hombre que supervisó diversos y osados proyectos de ingeniería del consorcio Volkswagen falleció en 2019. Uno de estos proyectos fue precisamente el Bugatti Veyron 16.4.

La leyenda dice que Piëch hizo un bosquejo del motor W16 mientras viajaba en un tren de alta velocidad japonés. ¿Acaso se le habrá ocurrido entonces la idea porque quería crear un automóvil que le diera alcance a un Shinkansen?

Los responsables de crear el Bugatti F.K.P. Hommage tuvieron la rara oportunidad de mejorar un modelo que en el momento de su lanzamiento se le consideraba la máxima expresión de la tecnología, a la vez que imponía un estilo muy singular.

La marca de Molsheim adelantó que su taller de coches superespeciales construirá solamente dos unidades al año. La atención al detalle será, por lo tanto, mucho mejor que ir a un sastre a pedir un traje a la medida.

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