En días recientes, en la Ciudad de México hemos vuelto a ver la aplicación del programa Doble Hoy No Circula como respuesta al deterioro de la calidad del aire. Este tipo de medidas se vuelve más frecuente en esta época del año, cuando las altas temperaturas y la escasa circulación de viento favorecen la acumulación de contaminantes y elevan los niveles de ozono en la atmósfera.

Sin embargo, una duda recurrente entre conductores es clara: ¿por qué las motocicletas siguen circulando cuando muchos autos deben quedarse estacionados?
La respuesta no es tan simple como parece.
¿Las motocicletas contaminan menos? Sí… pero no están exentas
Las motocicletas forman parte del conjunto de fuentes móviles que generan emisiones dentro de la ciudad, pero su comportamiento ambiental no es idéntico al de un automóvil.
Su arquitectura mecánica implica menores requerimientos energéticos para desplazarse, lo que generalmente se traduce en un consumo de combustible más bajo por trayecto. Además, su tamaño y capacidad de maniobra les permiten mantener desplazamientos más constantes incluso en tráfico denso, reduciendo el tiempo que el motor permanece encendido sin avanzar, una condición que incrementa la generación de contaminantes en vehículos detenidos.
Desde el punto de vista regulatorio, también reciben un tratamiento diferente. En México, las motocicletas no forman parte del sistema de verificación vehicular ni cuentan con clasificación por holograma ambiental. Por ello, en condiciones normales no están sujetas a las restricciones ordinarias del programa Hoy No Circula.


Sin embargo, esta diferenciación administrativa no significa que siempre puedan circular sin limitaciones.
¿Qué pasa con las motos durante una contingencia ambiental?
El comportamiento de las restricciones depende de la fase de la contingencia.
Fase 1
Durante esta etapa —la más común— las motocicletas pueden circular sin restricciones, independientemente del número de placa. Mientras los autos enfrentan limitaciones adicionales, las motos mantienen su operación normal.
Fase 2
Si la calidad del aire empeora significativamente, las reglas cambian.
En Fase 2 de contingencia ambiental:
- Se restringe la circulación del 50% de las motocicletas.
- El descanso se determina por el último dígito de la placa:
- Un día no circulan placas pares.
- Al siguiente, placas nones.
- El horario de restricción es de 5:00 a 22:00 horas.
- Las motos sin placa tampoco pueden circular.
Las únicas que permanecen exentas en cualquier escenario son las motocicletas eléctricas y algunas unidades de servicio público.
Incumplir estas restricciones puede implicar multas importantes y el envío del vehículo al corralón.
¿Por qué las motos se han vuelto protagonistas de la movilidad urbana?
Más allá de las restricciones ambientales, el papel de la motocicleta en el Valle de México ha cambiado de forma notable en los últimos años.
Hoy circulan millones de unidades en la zona metropolitana, con un crecimiento sostenido impulsado por factores claros:
- Menor costo de adquisición y operación frente a un automóvil.
- Mayor eficiencia en consumo de combustible.
- Reducción significativa de tiempos de traslado en ciudades congestionadas.
- Alternativa ante un transporte público saturado o insuficiente.

Incluso a nivel nacional, las ventas de motocicletas han llegado a igualar —o superar— las de automóviles nuevos en algunos periodos recientes, reflejando un cambio estructural en la forma de moverse dentro de las grandes ciudades.
Ventajas ambientales y de movilidad… con matices
Desde la perspectiva de eficiencia energética y espacio urbano, la motocicleta representa una solución práctica:
- Requiere menos recursos para desplazarse.
- Genera menos emisiones por trayecto en condiciones de tráfico pesado.
- Reduce la ocupación del espacio vial.


Pero también plantea retos relevantes, especialmente en seguridad vial e infraestructura, ya que el crecimiento del parque de motocicletas ha superado la adaptación de la red urbana y la regulación específica para este tipo de transporte.
La recomendación clave: no confiarse
Aunque en la mayoría de los episodios de contingencia las motocicletas pueden circular, no están completamente exentas del programa ambiental.
Si la situación escala a Fase 2, sí enfrentan restricciones formales. Por ello, antes de salir a rodar, es fundamental verificar el estado de la calidad del aire y las disposiciones vigentes de la Comisión Ambiental de la Megalópolis.
En resumen
Las motocicletas ofrecen ventajas reales como medio de transporte urbano: menor consumo, mayor agilidad y menor permanencia en tráfico. Esto explica su crecimiento sostenido en el Valle de México.
Pero en materia ambiental, su libertad de circulación no es absoluta.
En contingencias severas también deben detenerse.
La movilidad urbana está cambiando, y la motocicleta es parte importante de esa transformación… incluso cuando el aire de la ciudad obliga a poner límites.




