Parque vehicular de motocicletas se incrementó en 2 décadas de 500 mil a 9.5 millones
Si bien la movilidad en nuestro país se ha visto beneficiada por la adición de 9 millones de vehículos a dos ruedas, este crecimiento no ha tenido un reflejo en aspectos como capacitación, concientización y medidas para incrementar a la par la seguridad en vía pública.
Un menor costo operativo, eficiencia y agilidad para el traslado urbano, así como la satisfacción de roles en plataformas de reparto, además de una oferta más atractiva para el comprador, quien anteriormente debía recurrir a automóviles de elevado kilometraje, han dado como resultado un 1800% de incremento en este segmento de parque vehicular de 2006 a la fecha.

La Asociación Mexicana de Fabricantes e Importadores de Motocicletas llama a debate sobre la seguridad vial, en base a indicadores de alerta, pues el 97% de la población no reconoce la magnitud real de los fallecimientos y lesiones graves derivadas de accidentes viales. La AMFIM estima como un área de oportunidad el momento actual de migración de usuarios hacia las dos ruedas, proponiendo cuatro líneas de acción para elevar los estándares de seguridad:
Formación de conductores – Conducir una motocicleta implica habilidades específicas como son anticipación, control y lectura del entorno. El incremento de millones de motocicletas en vía pública no está asociado a un incremento en cursos de capacitación certificados, meramente nuevos conductores están aprendiendo en forma improvisada.
Uso de equipo de formación certificado – Este es el equipo de mayor impacto, con una reducción en fallecimientos de hasta un 74%, cuando se trata de equipo con certificación DOT o ECE. Según cifras publicadas por la Fundación FIA, Más de 1.4 millones de vidas se han salvado a nivel mundial desde 2008 gracias al uso de este equipo básico de seguridad.
Conducción como interacción dentro del sistema vial – Un reporte integrado por el Instituto Mexicano del Transporte considera que la seguridad vial depende de la capacidad de integrarse a un entorno compartido. En este informe destacan los datos relacionando el exceso de velocidad y uso del celular al conducir como factor de riesgo.
Adopción de hábitos como base de la seguridad cotidiana – La escasa experiencia del conductor, su estado de alerta y hábitos como velocidad, atención al entorno y uso de equipo son señalados por el CONAPRA, Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes entre los factores relacionados a incremento de accidentes. Un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública INSP encontraron una prevalencia del exceso de velocidad en la Red Carretera Federal, con hasta un 61% de conductores circulando sobre el límite de la vía, y uno de cada 10 vehículos superando el límite en más de un 50%.

El Fondo Mundial para la Seguridad Vial, organización asociada al Banco Mundial, estima en casi 700 millones el número de motocicletas alrededor del planeta. Según esta organización, un 30% de los fallecimientos de motociclistas en accidentes viales están asociados a factores adversos como equipo de protección deficiente, infraestructura inadecuada, ausencia del uso de casco, y estructuras institucionales deficientes. Dos factores conductuales de consideración son el manejo bajo fatiga, así como el exceso de velocidad, según el Reporte Sobre la Seguridad en Motocicletas Comerciales publicado por el GRSF, por sus siglas en inglés.



