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Economía y potencia que cautivan

Combinación de poder híbrido con bajo consumo hacen de Chevrolet Captiva PHEV una opción de interés

Ofreciendo un doble juego de atributos, Captiva es un significativo jugador para quien busca combinar potencia máxima y consumo mínimo. Su tren motriz híbrido enchufable incluye un motor a combustión interna de 1.5 litros de desplazamiento de aspiración natural, con 105 caballos de potencia. Trabaja en binomio con su contraparte eléctrica de 201 hp, una suma de poder más que atractiva para el segmento. Pero más que ofrecer solamente poderío, lo práctico de Captiva estriba en sus bondades de híbrido enchufable: con una proporción mayoritaria de propulsión eléctrica, para un consumidor urbano regular basta dejarla cargando en las noches para iniciar el día con más de mil kilómetros de autonomía disponibles.

Para recorridos regulares en ciudad, Captiva aprovechará cada frenada para recargar la batería eléctrica de 20.5 kWh, por lo cual, bajo condiciones de manejo moderadas y recargando energía eléctrica cada noche, eventualmente podríamos no requerir llenar el tanque de gasolina en meses.

La autonomía de la carga eléctrica alcanza los 75 kilómetros, suficiente para un uso doméstico donde la gasolina queda asignada a su uso en viajes por carretera, donde el frenado y la consecuente recuperación no son tan demandantes como en ciudad. De hecho el vehículo cuenta con modo de manejo EV puro, bajo el cual no entrará en operación la combustión interna.

Estos aspectos novedosos del tren motriz están acompañados de otras novedades, como la ausencia de botón de encendido. La persona que conducirá meramente sube con la llave inteligente al vehículo, pone la palanca de transmisión en posición de conducir D, y el vehículo inicia la marcha con mínimo ruido. Al terminar el recorrido, la palanca pasa a posición de estacionamiento P, bajamos de Captiva y el motor a combustión interna puede quedarse encendido para cargar la batería, apagándose solo si oprimimos el botón de cerrar puertas en la llave inteligente. Una desconcertante manera de gestionarse. Para quienes nos de ansiedad la probabilidad de una falla, debajo de la columna de dirección se halla un botón físico de respaldo para encendido y apagado, si bien su función es estar presente para emergencias.

La calidad de marcha está orientada a la comodidad, con una saludable capacidad de absorción de irregularidades del pavimento, así como una altura conveniente para quienes le darán un uso ocasional en terracería. La tracción es solamente al eje delantero, lo cual dejó sun utilizar una oportunidad valiosa de motorizar ambos ejes, cada uno con una de las fuentes disponibles.

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Una extraña costumbre de su sistema de audio es regresar a sintonización de radio FM aún si estaba previamente conectada vía inalámbrica al teléfono inteligente. La alternativa de más conveniencia para este modelo debe ser la conexión por interfaz USB. Otro aspecto que no será del gusto de algunos conductores más bravíos es la constante interferencia del sistema de conservación de carril, pues en cuanto detecta desviaciones interviene, lo cual es intrusivo en una infraestructura con tantos baches como es la mayoritaria en nuestras vías públicas. Fuera de ello, la potencia disponible la hace agradablemente dinámica en ciudad.

La cabina se siente espaciosa gracias al techo panorámico de dos hojas con que está equipada la versión Premier, y para evitar el exceso de exposición al sol, la cubierta opaca de activación eléctrica hace perfecta fusión con el cielo del vehículo.

La marca ubica a través de su sitio comercial para México un precio de lista en la versión LT desde 547 mil 500 pesos, y de 608 mil para la versión Premier. Para un utilitario familiar con una potencia más de 300 caballos y cuyas recargas de combustible serán contadas veces por año es una oferta de interés.

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