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Gestión y balance

Ford Territory HEV se distingue como una opción equilibrada para ciudad y carretera

Cuando consideramos opciones en utilitarios, los extremos suelen ser los referentes más señalados. Desde las unidades más austeras y espartanas, hasta los palacios sobre ruedas de alto lujo, o bien en el eje de capacidades, las más aguerridas cabras de monte para ascenso sobre roca, con su tibia contraparte, los utilitarios básicos, despectivamente llamados por algunos puristas “autos en zancos”.

Alejado de los extremos, Territory HEV consolida una solución de movilidad tecnificada, alcanzable, con personalidad, y enfocada a resolver necesidades. A diferencia de otras épocas en las cuales las armadoras estadounidenses tenían en su oferta opciones de entrada a precio mínimo, como en su caso fuera Ecosport, actualmente Territory es el nivel de acceso a la gama de utilitarios Ford.

Con manufactura originaria de China e impulsado por tren motriz híbrido, la versión de Territory que probamos cuenta con atributos significativos. Por su origen, la marca puede ponerla en el mercado en un precio de lista de interés desde 719 mil 900, ofreciendo una potencia combinada de 241 caballos a partir de un motor de combustión interna 1.5 litros. La transmisión es dedicada a plataforma híbrida, 2DHT a dos velocidades, a tracción frontal.

El aspecto exterior tiene apego a la estética de diseño Ford, de línea vertical predominante y conjunto óptico característico que lo mismo emula a Mustang que a F-150. La parrilla está constituída visualmente a base de guiones en acabado metálico, y el acento vertical descendente bajo los faros parece estar de moda, siendo un recurso de composición visto también en ciertos modelos Kia y Toyota.

A bordo, en la unidad de prueba encontramos una cabina que se hace espaciosa por el techo acristalado, y cuyas vestiduras de piel sintética para las versiones Trend en la combinación negro, si bien agradables al tacto, visualmente están acentuadas por un desconcertante hilo verde. Este no tiene correspondencia con nada más en el vehículo, a diferencia de modelos como Raptor en donde se coordina esa hilaza de color con acentos correspondientes en el exterior. En esta opción de acabados meramente el acento de color está presente pero sin más relación con otras aplicaciones. Una alternativa más balanceada a la vista es la combinación disponible bitono Gris / Negro, que pareciera tomar inspiración de la estética de las cabinas y trajes de la compañía aeroespacial Space-X. Cuestión de gustos. 

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Al dar marcha, un detalle común en algunas unidades eléctricas o híbridas es la falta de retroalimentación para saber si está encendido el vehículo, pues contando con arranque 100% eléctrico no habrá un acelerón del motor al iniciar. Simplemente se coloca la perilla seleccionadora rotativa a la posición de conducción, tras lo cual un indicador cambia en el tablero de instrumentos a una D color naranja, y una señal acústica indica que se halla listo para avanzar, todo sin que el motor a combustión interna se active aún.

Un detalle que puede resultar exasperante si queremos mover un poco la unidad para dejarla más al fondo en la cochera es que, si no está abrochado el cinturón, preventivamente el vehículo no desactiva el freno de estacionamiento, con lo que podemos pisar el acelerador pero la unidad se negará a avanzar. Esto se resuelve desactivando manualmente el freno con un botón en el centro de la consola, o bien portando correctamente el cinturón. 

La conectividad y tecnología son protagonistas, contando con un par de pantallas lado a lado: tablero de instrumentos, más cluster digital a 12 pulgadas cada uno, pero perfectamente integrados como una sola pieza. Cuenta con conectividad Apple y Android, cargador inalámbrico, puertos de carga USB C, además del app Ford disponible para monitoreo y control del vehículo a través de un teléfono inteligente. Otro extraño detalle es que si apagamos la unidad, el nivel de volumen del sistema de audio queda fijo. 

Al conducir, el par motor disponible del tren motriz híbrido es un gran aliado en arranques, rebases, e incorporación a viaductos, con 232 libras-pie en total. Si esto lo usamos en el modo sport disfrutaremos aún más la disponibilidad de poder. La suspensión no resulta mullida, y el tono de la dirección eléctrica de asistencia variable EPAS da una retroalimentación agradable para quienes queremos sentirnos en control de la unidad. Otros modos son eco, normal y en el caso de las versiones a gasolina, modalidad para montaña. El tacómetro cuenta con un segmento de monitor del retorno energético a la batería, con lo cual podemos gestionar el grado de uso del freno, incrementando la eficiencia de este utilitario. 

Si va a dársele un uso de carga, la tapa posterior cuenta con apertura por detección del pie, y la segunda fila de asientos es abatible. La marca especifica que Territory Hybrid puede alcanzar los 1,200 kilómetros de autonomía a tanque lleno, lo cual no parece nada exagerado para la prueba que tuvimos. 

A diferencia de productos con enfoque a viajes largos, o bien para uso en entorno urbano primordialmente, la experiencia de manejo de Territory Hybrid es de balance, cumpliendo satisfactoriamente con las tareas, sea en ciudad o en autopista. La página web de Ford ubica el precio de lista de la unidad probada, Trend HEV, en 719 mil 900.

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