Ganó en pista, perdió en la revisión
Max Verstappen volvió a confirmar que su interés por competir fuera de la Fórmula 1 va mucho más en serio de lo que podría pensarse. Este fin de semana, el neerlandés cruzó primero la meta en la segunda fecha de la Nürburgring Langstrecken-Serie 2026, compartiendo el Mercedes-AMG GT3 #3 de Verstappen Racing con Jules Gounon y Daniel Juncadella.

Aunque horas después la victoria fue anulada por una infracción técnica relacionada con el uso de llantas, la actuación de Verstappen en pista deja una lectura mucho más interesante que el resultado oficial. Porque más allá de la descalificación, volvió a ser competitivo en uno de los escenarios más complejos del automovilismo mundial y lo hizo, además, con un auto distinto a los que ya había manejado antes en el Infierno Verde.


Ese punto es especialmente relevante. Comparado con varios de sus rivales en Nürburgring, Verstappen todavía tiene una experiencia relativamente corta en el Nordschleife. Aun así, su adaptación ha sido notable. Antes ya había competido ahí con un Porsche 718 Cayman GT4 CS y también con un Ferrari 296 GT3, y ahora repitió una actuación ganadora con un Mercedes-AMG GT3, lo que refuerza la idea de que su velocidad en este circuito no depende únicamente del auto, sino de su capacidad para entender rápidamente un entorno que suele castigar cualquier margen de improvisación.
La participación en esta carrera, además, no fue una simple aparición aislada. Forma parte de su preparación para las 24 Horas de Nürburgring, donde Verstappen seguirá construyendo una faceta cada vez más seria dentro del automovilismo de resistencia. Y en ese sentido, lo visto el fin de semana deja buenas señales: pole position, ritmo sólido y una victoria en pista que, aunque después desapareció de los registros, mostró que el proyecto tiene potencial real.
La descalificación llegó después de la carrera, cuando la Comisión Técnica detectó que el equipo había utilizado siete juegos de llantas durante la jornada, cuando el reglamento permitía seis. De acuerdo con Mercedes-AMG, el error no ocurrió en la competencia como tal, sino en la sesión de calificación matutina, durante una serie de cambios rutinarios de pilotos y neumáticos.
Así, el triunfo oficial quedó en manos del BMW M4 GT3 de Rowe Racing tripulado por Dan Harper y Jordan Pepper. Pero incluso con ese cambio en el resultado, el fin de semana deja claro que Verstappen sigue avanzando con rapidez en Nürburgring y que su presencia fuera de la F1 está lejos de ser anecdótica.
Oficialmente no sumó la victoria. Deportivamente, sin embargo, volvió a dejar claro que ya es un protagonista real en el Infierno Verde.





