Convierten en realidad un juego de bocetos con más de 35 años de espera
Una visión del futuro recién reinterpretada es la más reciente propuesta de la casa de diseño Bertone, el Runabout. Se basa en ideas plasmadas en papel desde 1969, pero que hasta el día de hoy han sido materializadas en dos configuraciones de carrocería: targa y barchetta. Si bien la inspiración es retro, la tecnología es totalmente actual. La construcción se basa en carrocería de fibra de carbón y chasis de aluminio. El motor está a cargo de un V6 supercargado provisto por Toyota, con transmisión manual de seis velocidades. El supercargador está a cargo de Eaton/Edelbrok TVS. El peso vehicular es de 1057 kilogramos.











La línea exterior está hermanada con otros vehículos dedicados al goce de la conducción del pasado, como el Porsche 714 y el Lancia Stratos Zero. El interior busca una cercanía a la experiencia de conducción, y al piso. Los asientos de cubo están elaborados con aluminio, cuentan con vestiduras de piel terminadas a mano, y tanto la palanca de cambios como los botones están maquinados para una sensación directa al metal. La potencia es de 475 caballos, alcanza los 100 kilómetros por hora en 4.1 segundos, y por lo ligero de su construcción la expectativa de su comportamiento dinámico es sumamente elevada, al marcar un índice de 2.45 kilogramos por caballo de potencia.
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Toda esta limpieza se habría quedado en pixeles y papeles, pero Bertone toma la decisión de ponerlo en las cocheras de 25 entusiastas, por la cantidad de 390 mil euros cada ejemplar. La adaptación de acentos y tono de vestiduras se elabora al gusto de cada propietario en el centro de diseño Bertone Centro Stile.
La casa de diseño Bertone comenzó en 1912, y ha ejecutado proyectos para Alfa Romeo, Lamborghini, Lancia, Ferrari y Fiat, incursionando en la producción de ediciones limitadas bajo su propia marca.



