La nueva generación del máximo utilitario de Mercedes-Benz busca el balance entre comodidad, poder y productividad
Una nueva instancia de Mercedes-Benz GLS ha sido mostrada al público, y con ella una nueva definición de lujo y conveniencia a los ocupantes. El utilitario de alta gama de Mercedes dispone de mayor agilidad y capacidades para caminos asfaltados así como terracería. Una colección de sensores que incluye diez cámaras, cinco radares y doce sensores ultrasónicos brindan soporte a los sistemas de seguridad y asistencia.
En el exterior, los nuevos diseños de fascia frontal y trasera conjuntan la distintiva identidad Mercedes-Benz. Al frente, el conjunto óptico se basa en iluminación de gestión digital con 40 por ciento más área pero con la mitad del consumo eléctrico requerido contra la generación previa.

El conjunto de instrumentos e infoentretenimiento integra tres pantallas de 12.3 pulgadas conjuntadas bajo un solo cristal panorámico, dando una apariencia más armoniosa al tablero, sin quiebres. Las plazas de segunda fila cuentan a su vez con dos pantallas de 11.6 pulgadas, mismas que pueden ser gestionadas por controles remotos removibles. La arquitectura interior para GLS se diseñó alrededor de siete pasajeros como arranque, contando en las tres filas de asientos con controles de ajuste eléctricos.
El rango de motores se orienta a ofrecer una conducción más amable en variedad de condiciones, además de cumplir con futuros requerimientos de emisiones. Para el modelo GLS 580 4MATIC el motor es un V8 turbo, con 529 caballos de potencia, y 750 Nm de torque. En la versión GLS 450 4MATIC el motor seis cilindros produce 560 Nm. Las versiones a gasolina están complementadas con dos opciones a diesel: GLS 350d y 450d ambas con tracción integral. Las camisas de cilindros están recubiertas con material compartido en Fórmula 1, denominado NANOSLIDE, para tener menor fricción y mejor comportamiento térmico. En todas las versiones se prescinde de una “marcha” para arrancar el motor, sino que un generador cumple esta función, brindando apoyo en bajas velocidades, bajo un esquema a 48 voltios, para ralentí, recuperaciones y ahorro de energía.





La sofisticación en GLS se expresa no solamente en tecnología de motor o en interiores, sino que es protagonista en componentes de suspensión también. Cuenta con cinco procesadores y más de 20 sensores, para gestionar la calidad de marcha. Estos sistemas pueden ajustar el tono de la suspensión en base a datos bajados de la nube, para brindar más soporte antes de llegar a una irregularidad, con una densidad de análisis de un millar de veces por segundo. Tanto los amortiguadores como los resortes de cada rueda están controlados, por lo cual se elimina el giro en aceleración y suspensión.
Artículo relacionado: Mercedes-Maybach Clase S –Renuevan la excelencia
El diseño está presente en cada segmento del utilitario: los rines base son de 21 pulgadas, con la opción en paquetes AMG de 22. El área de techo panorámico supera un metro cuadrado, con una configuración de un panel móvil que se desliza sobre otro fijo. Opciones como materiales de acabados, colores, y paneles pueden ser solicitados al gusto bajo el programa Manufaktur de la marca.
La productividad está también a bordo gracias a la incorporación de funcionalidades de Teams y videoconferencia, mismas que están adaptadas diferencialmente para pasajeros o para conductor, limitando las distracciones en caso de hallarse en movimiento en el caso de la plaza de piloto. Además, funcionalidades de pago están integradas en la interfaz MBUX con la aplicación Mercedes pay+ la cual incorpora reconocimiento facial para prescindir de números de identificación en transacciones realizadas a bordo del vehículo.












