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Tan rápido que Ferrari tuvo que llamar a la NASA

Ferrari recurrió a la NASA para afinar la aceleración del Luce y evitar que fuera excesiva para sus ocupantes

El desarrollo del Ferrari Luce, el primer eléctrico de producción de la marca, no sólo ha implicado resolver cuestiones de potencia, autonomía o arquitectura eléctrica. También obligó a Ferrari a estudiar un punto menos evidente, pero crucial en un auto de este nivel: cuánta aceleración puede seguir siendo emocionante antes de volverse incómoda para el cuerpo humano

En una entrevista con Autocar India, el CEO de Ferrari, Benedetto Vigna, explicó que la marca trabajó con distintos centros médicos y con la NASA para entender en qué momento la aceleración longitudinal puede resultar perturbadora para las personas a bordo. Su razonamiento parte de una característica típica de los eléctricos de alto desempeño: la entrega instantánea de torque puede ser tan intensa que, en vez de sumar emoción, termine generando una sensación desagradable. 

La idea detrás del proyecto no sería limitar el carácter del Luce, sino encontrar un punto de equilibrio. Ferrari quiere que su primer EV siga transmitiendo dramatismo, respuesta inmediata y esa sensación física que se espera de un modelo de Maranello, pero sin caer en una aceleración tan violenta que comprometa el confort o la experiencia del conductor y el pasajero. 

El reto de un Ferrari eléctrico no es sólo ser rápido

En un superdeportivo de combustión, buena parte de la experiencia está construida por la progresión del motor, la respuesta al acelerador, el sonido y la sensación de cambio de marcha. En un eléctrico, en cambio, la aceleración puede sentirse extremadamente lineal y brutal desde el primer instante. Justamente ahí está uno de los principales desafíos del Luce: hacer que la rapidez no se perciba sólo como una cifra, sino como una experiencia emocionalmente afinada

Vigna también adelantó que Ferrari ha trabajado en la manera en que esa entrega de torque llega a las ruedas, y en cómo ciertos mandos detrás del volante pueden modificar esa sensación. No se trata sólo de empujar más fuerte, sino de construir una respuesta que conserve carácter y dosificación, algo especialmente importante en un auto que no ha sido planteado como un modelo exclusivo para circuito. 

Lo que ya sabemos del Ferrari Luce

Ferrari ya confirmó oficialmente que el Luce será su primer modelo totalmente eléctrico y que su presentación completa está programada para el 25 de mayo de 2026 en Roma. La marca ya mostró su nombre y parte del habitáculo, aunque el exterior definitivo sigue sin revelarse por completo. 

En lo técnico, Ferrari ya había adelantado que su nuevo EV utilizará una arquitectura de aproximadamente 800 volts, con un máximo de 880 volts, una batería de 122 kWh y una capacidad de recarga de hasta 350 kW. La firma también señaló previamente que el modelo superará los 1,000 caballos, y Reuters reportó en febrero que su autonomía objetivo ronda los 500 km

Otro de los elementos más llamativos del proyecto es que Ferrari no quiere que su primer eléctrico sea un aparato clínico o silencioso en exceso. Vigna explicó que la marca ha trabajado en una identidad sonora propia para el Luce, buscando un sonido auténtico derivado de los motores eléctricos, en lugar de recurrir a imitaciones artificiales de un V8 o un V12. 

Más que potencia bruta, calibración

Lo más interesante de esta historia es que revela algo importante sobre el enfoque de Ferrari. En una época en la que muchos eléctricos de alto desempeño compiten por cifras de aceleración cada vez más extremas, Ferrari parece estar reconociendo que ser más rápido no siempre significa ser mejor. En el Luce, el verdadero reto no sería sólo entregar una brutalidad de respuesta, sino hacerlo con el grado justo de intensidad para que siga siendo un Ferrari usable, memorable y emocional. 

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