La SUV híbrida enchufable de Chirey fue sometida a una prueba de impacto directo en el paquete de batería. No presentó daños, filtraciones ni fallos eléctricos.

La prueba de impacto batería Tiggo 7 PHEV consistió en un ensayo estructural para validar la resistencia del sistema híbrido ante condiciones reales, como el cruce de obstáculos urbanos. El modelo fue sometido a un impacto vertical contra una barrera de 236 mm, con una velocidad de 30 km/h y un punto de golpe centrado debajo del paquete de baterías, ubicado a 206 mm del suelo.
Tras la evaluación técnica, se confirmó que no hubo daños visibles ni filtraciones. La resistencia de aislamiento eléctrica se mantuvo en 43,390 ohmios, sin afectaciones al sistema de alto voltaje ni a la operación del vehículo. La temperatura del sistema se mantuvo estable en 40 °C y no se registraron fallas en el tablero.

Estos resultados validan la protección del sistema Guardian Battery, compuesto por:
- Blindaje inferior de acero de alta resistencia.
- Corte automático de voltaje en milisegundos.
- Certificación IP68 contra agua y polvo.
México, primer país de Latinoamérica en aplicar esta prueba
Este ensayo forma parte de la serie internacional “Desafíos de Seguridad Extrema” del Grupo Chery, y representa la primera ocasión en que se realiza una prueba de impacto directo a la batería de una SUV híbrida enchufable en Latinoamérica. Solo China e Indonesia habían aplicado previamente esta metodología.


Además de presenciar el ensayo técnico, los asistentes pudieron manejar el Tiggo 7 PHEV en distintas pruebas dinámicas, incluyendo slalom, maniobra evasiva y funcionamiento de los sistemas ADAS.
Garantías estructurales y eléctricas
El Tiggo 7 PHEV CSH 2026 también destaca por sus coberturas en componentes clave:
- 10 años o 1 millón de kilómetros en el tren motriz.
- 8 años o 200,000 kilómetros en la batería.
- 7 años de garantía anticorrosión en carrocería.
Una validación técnica para el mercado de híbridos
Con esta prueba de impacto batería Tiggo 7 PHEV, la marca demuestra que la seguridad estructural y eléctrica de sus sistemas híbridos puede ser evaluada bajo condiciones reales y verificables. La información técnica obtenida contribuye a reforzar la confianza del consumidor en vehículos electrificados diseñados para el uso cotidiano.





